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Cómo elegir tu silla de oficina

Cómo elegir tu silla de oficina

MAYO 2019 | 5 minutos

Para una gran mayoría de personas, buena parte de su jornada laboral la pasan sentados en una silla de oficina. Además de una pieza de mobiliario, estas sillas son mucho más. Se convierten en una herramienta de trabajo que influye en nuestra eficiencia y en nuestra creatividad y, al mismo tiempo, en nuestro bienestar y en nuestra salud.

El diseñador Marcelo Alegre de Alegre Design y la directora de Innovación del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), Rosa Porcar, nos dan las claves para tomar la decisión correcta.

Invertir en una buena silla de oficina es importante

La silla de oficina es un herramienta de trabajo de uso constante y continuado, de ahí la importancia de que se adapte perfectamente a tus necesidades y a tus tareas.

“Es un instrumento que repercute en el bienestar y en la salud y contribuye a la eficiencia de cada empleado”, explica Marcelo Alegre

Una silla deficiente puede tener consecuencias perjudiciales

La salud de la espalda, las tensiones en las cervicales y en las lumbares están muy relacionadas con las posturas en el puesto de trabajo. Pero existen más.

Sentados en la silla, nuestros pies deben tocar el suelo. Si estamos demasiado altos, aparecen problemas de circulación. Si, por el contrario, la silla está demasiado baja, se carga una parte de las nalgas. Regulando la silla a una altura apropiada y repartiendo el peso correctamente, podremos estar más tiempo sentados y de manera más cómoda.

“Las consecuencias de una silla de oficina deficiente son problemas musculoesqueléticos porque el cuerpo se ve obligado a compensar físicamente el apoyo que no te da la silla, que debería acompañarte durante todo tiempo y formar parte de ti sin que te dieras cuenta”, comenta Rosa Porcar

Define el uso que le vas a dar a la silla

Las sillas son una herramienta de trabajo y lo primero que debemos tener claro es qué uso vamos a dar: debemos definir si se trata de una silla de uso esporádico o continuado.

Eso determinará las prestaciones técnicas, funcionales, de confortabilidad y de materiales que precisamos para lograr una postura correcta. En el caso de las sillas de uso constante, es importante que los brazos, el asiento y el respaldo sean regulables para favorecer el movimiento natural del cuerpo.

“Cuanto más se vaya a emplear una silla, más estables deberán ser los mecanismos, materiales y sistemas de anclaje y también la sustentación del cuerpo del usuario”, explica Marcelo Alegre

Conoce las cualidades de una buena silla de oficina

Toda silla de oficina debe responder específicamente a las necesidades de cada uno y hacerlo de manera muy confortable.

“La silla debe conseguir que nos sintamos soportados, es decir, debe rebajar las demandas musculares de una posición que ocupemos durante muchas horas al día. Debe permitir que nos movamos y que cambiemos de posición con seguridad y estabilidad”, precisa Rosa Porcar

Comprueba que la silla cumple con la normativa legal

Las sillas forman parte de un equipo de trabajo y, como tal, deben cumplir con todas las regulaciones. El Real Decreto 488 /1997 determina las disposiciones mínimas en seguridad y salud relativas al trabajo con pantallas de visualización de datos.

Establece que, siempre que trabajemos de manera habitual delante de un ordenador, de una tablet o de cualquier otro dispositivo de estas características, la silla debe ser giratoria y tener cinco pies, posibilitando la libertad de movimientos. El asiento debe ser regulable en altura y, en su caso, el respaldo debe poder ajustarse en altura y en inclinación. 

Además, existe una normativa europea de aplicación – Norma 1335 - que establece requisitos de estabilidad, durabilidad y dimensiones de las sillas de oficinas.

Prueba el confort de la silla

Siéntate en la silla, en posición estática de 90 grados con la espalda recta. Pero también muévete. Hacia delante, hacia atrás, hacia a la derecha y hacia la izquierda.

Es esencial que, mientras estemos sentados podamos, movernos de manera natural. “Si no nos movemos, no estamos permitiendo que las articulaciones y el sistema circulatorio se activen. Esa movilidad es el factor que nos permite estar trabajando durante horas sin que se resienta nuestra salud”, comenta Rosa Porcar.

“Los diseñadores trabajamos con percentiles estandarizados para permitir que se adapten a todo tipo de usuario, dentro de unas medidas estandarizadas. Así nos aseguramos de que el abanico de usuarios que puedan sentirse cómodos en la silla sea completo”, subraya Marcelo Alegre

“Son recomendables los reposabrazos para los momentos en que no estamos empleando el teclado, ya que permiten descargar de peso a los hombros durante ese tiempo. Nos permiten acercarnos a la mesa y tienen que caber por debajo de ella sin tropezar.”, indica Rosa Porcar.

Pregunta de qué materiales está fabricada tu silla

En las sillas de uso continuado es fundamental que los materiales sean de calidad y que garanticen la durabilidad de ésta. Sólo así el instrumento de trabajo que constituye una silla de oficina puede proporcionar confort y garantizar que sus características permanecerán inalterables al paso del tiempo.

“Deben ser materiales de altas prestaciones mecánicas como plásticos técnicos y aluminio, que garantizan su resistencia y aseguran que su eventual reparación y reutilización sea lo más sostenible posible”, según Alegre Design

La elección de la tapicería también debe ser consciente porque existe un amplio abanico de opciones con cualidades muy diversas. “Es crucial que el tejido transpire para que la silla no acumule sudor y proporcione un cierto confort climático porque una gran superficie de ella está en contacto con nuestro cuerpo. El tapizado debe poder limpiarse con facilidad. Teniendo en cuenta que una buena silla de oficina está llamada a durar más de diez años, es necesario poder mantener una buena higiene”, apunta Rosa Porcar.

Una silla de oficina para el teletrabajo >