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ACTIU Berbegal y Formas, S.A.
Consejos para alimentarse de forma saludable en la oficina

Consejos para alimentarse de forma saludable en la oficina

JULIO 2020 | 5 minutos

El ser humano se compone de agua en hasta un 80%. Por eso es tan importante mantener una buena hidratación durante todo el año, pero, especialmente en los meses de verano, cuando suben las temperaturas. Una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, también aporta agua al organismo y contribuye al bienestar físico y a mejorar el estado de ánimo.

La nutricionista Elisa Escorihuela de Nutt elabora una lista de consejos sobre cómo puede cada uno cuidar de la nutrición y la hidratación en los meses de calor intenso y en qué medida puede la empresa facilitar una alimentación y un modo de vida más saludable a los miembros de su equipo.

Nuel Puig

“La empresa debe favorecer y promover el consumo de agua en la oficina como principal fuente de hidratación. Para esto es necesario intentar reducir e informar acerca del consumo de refrescos azucarados y no azucarados que tienen un impacto negativo en nuestra salud. Una forma divertida de tomar agua es preparar jarras de agua de sabores, que le dan un toque distinto y nos sacan de la monotonía. Con frutas, hierbas aromáticas frescas o especias son una excelente alternativa”, explica la nutricionista.

Situar fuentes de agua a menos de 30 metros de cada puesto de trabajo es una de las medidas adoptadas por Actiu en el marco de proceso de certificación WELL 2.0, el estándar internacional que mide la calidad del interior de los edificios y el bienestar de los empleados en cada espacio de trabajo.

Sustituir los productos disponibles en las máquinas expendedoras apostando por una alimentación saludable y dejando de lado los ultraprocesados también es una inversión en salud.

En cuanto a los tentempiés que cada uno puede preparar en casa para llevar a la oficina, la estrella del verano es la fruta fresca. “El agua es perfecta cuando pensamos en hidratarnos, pero hay que recordar que las frutas contienen un 90% de agua con vitaminas, minerales e hidratos de carbono que favorecen una hidratación más efectiva. Si llevamos la fruta ya lavada y pelada de casa, en una fiambrera, perderemos menos tiempo en el trabajo y resulta siempre más higiénico”, recomienda Elisa Escorihuela.

En su opinión, el tipo de snack de media mañana ideal para cada persona dependerá del nivel de esfuerzo físico que requiere el trabajo de cada uno. Para los puestos más exigentes, puede optarse por bocadillos y tostadas acompañadas por alguna fuente de proteínas, ya sea animal o vegetal como, por ejemplo, queso fresco, atún, jamón serrano, tortillas, hummus con verduras o aguacate.

Nuel Puig

“Quienes desempeñan trabajos más sedentarios pueden optar por almuerzos más ligeros. Existen infinidad de combinaciones. Fruta, yogur o kefir, frutos secos – sin freír y sin sal – hummus con crudités, guacamole con crudités o queso fresco, por ejemplo”, explica la especialista, quien insiste además en la conveniencia de los frutos secos como tentempié.

“Los frutos secos son una excelente fuente de energía. Son ricos en ácidos grasos Omega 3 que nos ayudan a mejorar nuestra salud cardiovascular. Además, contienen una gran cantidad de fibra que genera un efecto saciante, especialmente indicado para quienes desean controlar su peso corporal. Son fáciles de transportar y también bastante duraderos, por lo que pueden guardarse en un cajón, sin necesidad de nevera”, comenta Elisa Escorihuela.

Y, por supuesto, siempre es recomendable desterrar de nuestra dieta los alimentos ultraprocesados, la bollería industrial y los snacks fritos y consumir té y café con moderación.  Existen estudios que demuestran que té y café pueden contribuir a la concentración, pero, en dosis elevadas, su efecto puede ser precisamente el contrario.

Más allá de los almuerzos y tentempiés, cuando llega el momento de preparar el ‘tupper’ para la hora de la comida, ¿cómo se consigue un menú equilibrado y saludable?

Según la nutricionista, una guía infalible es el ‘Plato Saludable de Harvard’:

  • Un 50% debe estar formado por verduras, hortalizas y frutas, especialmente de temporada y de producción local. Así, los platos serán más sabrosos y respetuosos con el medio ambiente
     
  •  Un 25% se compondrá de proteínas, ya sea de origen animal (carne, pescado, marisco, huevo y lácteos) o de origen vegetal (legumbres)
     
  • Un 25% se integrará de cereales integrales, como el arroz, la pasta, la quinoa o la avena
Nuel Puig

Un apunte sobre los hidratos de carbono. Pese a que existen dietas de moda que limitan o eliminan su consumo, Elisa Escorihuela destaca que, por su contenido en fibra y la lentitud de su absorción, logran mantener la sensación de saciedad durante más tiempo, además de regular el tránsito intestinal y el colesterol sanguíneo y actuar como protección frente al cáncer de colon. Es recomendable consumir siempre cereales integrales.

En la disyuntiva entre la fiambrera de cristal o de plástico, mejor siempre de cristal. “No todos los envases de plástico son adecuados para transportar, calentar y enfriar comidas. Además, si están dañados pueden ceder fácilmente partículas a los alimentos, modificando su sabor y su olor e incluso transfiriendo tóxicos a la comida, dependiendo de la composición del tupper”, concluye la nutricionista.

Con todas estas sugerencias, no hay excusas para promover una alimentación saludable en el entorno de trabajo.