ES
Selecciona localización e idioma
Selecciona ubicación
Ubicación global
ACTIU Berbegal y Formas, S.A.
Hablando con Carlos Lamela, arquitecto y presidente del Estudio Lamela.

Hablando con Carlos Lamela, arquitecto y presidente del Estudio Lamela.

MARZO 2022 | 6 minutos

La pandemia nos ha hecho reflexionar sobre algo que ya veníamos pensando desde hace tiempo y que trata sobre cambiar nuestros hábitos de vida y ser más comprensivos en los tiempos y modelos de trabajo”.

Arquitecto, cofundador y presidente del Estudio.Conversamos con Carlos Lamela, cofundador y director del reconocido Estudio Lamela, y uno de los participantes del tercer evento que, con motivo del Madrid Design Festival, Actiu ha organizado en su showroom de Madrid. Con cuarenta años de trayectoria, dirige el estudio fundado por su padre hace siete décadas y que desde entonces ha dado a luz cerca de 2000 proyectos, entre ellos la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid, las Torres de Colón, el Estadio Santiago Bernabéu, el Centro Canalejas, la Torre Astro de Bruselas, el Aeropuerto de Varsovia o el estadio de Cracovia.

Para Actiu, Carlos Lamela es una inspiración, como segunda generación de un visionario como fue su padre, un auténtico pionero en la renovación de la arquitectura española. ¿Era inevitable dedicarse a esta profesión? ¿En qué momento decidió que éste sería su camino?

Siempre digo que, si hubiera tenido la posibilidad de tener tres vidas, además de arquitecto, me hubiese gustado ser piloto y diplomático, porque me encanta viajar y conocer mundo, dos cosas que curiosamente también he podido hacer gracias a la arquitectura. Con el tiempo y la distancia soy cada vez más consciente del gran arquitecto que fue mi padre, además de un pensador adelantado a su época. Su personalidad impactó en mí desde muy pequeño, cuando le acompañaba a muchas de las visitas de obra, y ya a los 12 o 13 años quise ser arquitecto. Más adelante tuve la suerte de trabajar durante muchos años con él, al que con el paso del tiempo la arquitectura se le había quedado pequeña y que, cuando yo y otros arquitectos tomamos el relevo del estudio, aprovechó para dedicarse a su labor humanista. Como gran pensador que era, se dedicó a estudiar aspectos relacionados con la gestión del agua y la calidad del aire, y cuando en los años 70 nadie había hablado aún de la palabra ecología, él ya era un ecologista convencido, que acuñó la palabra 'naturalista' y escribió el tratado 'Cosmoísmo y Geoísmo'.

Centrándonos en esta internacionalización y la fuerte visión empresarial de Estudio Lamela, ¿qué opina de la conexión entre conceptos como estudio de arquitectura, empresa y rentabilidad?

Mi padre, que al comienzo de su carrera profesional también actuó como promotor y constructor, fue muy pronto consciente de que, para conocer una disciplina como es la arquitectura, es importante entenderla como parte de un negocio unido al mundo de la construcción y la promoción. Aunque en aquel momento esa visión un tanto prosaica de la arquitectura, que normalmente se asociaba con una faceta más artística, no estaba bien vista, más adelante nos ha permitido convertirnos en un estudio que detalla mucho los proyectos y trabaja muy bien en equipo.

Si hablamos del trabajo en equipo, ¿cómo están viviendo desde el estudio los cambios en los modelos de trabajo, tanto a nivel presencial como en remoto, y cómo la digitalización, a través de cuestiones relacionadas con la realidad virtual o conceptos como el metaverso, puede ser una herramienta fundamental para el relevo generacional?

La primera vez que oí hablar de un ordenador enfocado a la arquitectura tenía unos 14 años y lo que ha pasado a partir de entonces es vertiginoso, con la llegada del fax, la impresión láser, el BIM... y ahora las NFTs y un metaverso que cuestionan el límite entre lo real y lo virtual. Las nuevas tecnologías lo han cambiado todo, favoreciendo un acceso abierto y gratuito al conocimiento desde una completa inmediatez, y ayudándonos a trabajar en remoto de manera muy productiva. Los modelos de trabajo están adoptando una mayor flexibilidad, tanto organizativa y de horarios, como espacial, y las oficinas son espacios más amigables, con vestíbulos más parecidos a los de un hotel, y despachos que tienden a desaparecer en pro de áreas de intercambio y socialización. Sin olvidar la movilidad de las ciudades, que con la llegada de los drones, en un primer momento para paquetería pero más adelante para el transporte humano, va a cambiar de forma radical.

Sobre la economía circular y la arquitectura sostenible ¿estamos realmente diseñando ciudades más amables y sostenibles? ¿es fruto de la pandemia o es algo que ya había comenzado antes y ésta ha acelerado?

La pandemia nos ha hecho reflexionar sobre algo que ya veníamos pensando desde hace tiempo y que trata sobre cambiar nuestros hábitos de vida y ser más comprensivos en los tiempos y modelos de trabajo. Respecto a la sostenibilidad, vamos a volver a analizar cosas que habíamos perdido como la ventilación natural, gracias a que el aire de las ciudades se va a cuidar más. Otro tema que vamos a recuperar son las terrazas, una tradición que surgió en los años 50-60 gracias a Gutiérrez Soto y que, tras una permisividad excesiva a la hora de no penalizar su cierre, han ido desapareciendo y siendo restringidas por los Planes Generales. Ahora todo esto está cambiando, y Planes Generales como el de Madrid están siendo modificados para potenciar el uso de terrazas y espacios exteriores, primándose aspectos como la naturaleza, el aire libre, la mejor calidad del aire, una mayor flexibilidad, un transporte urbano más limpio y ciudades más amigables. Para todo ello los certificados ayudan, pero no deben convertirse en un corsé o etiqueta, sino en una consecuencia.

Para terminar, nos gustaría que nos hablase de uno de sus últimos proyectos y de como se ve en los próximos años

Además del proyecto que acabamos de presentar junto a Cruz y Ortiz para un concurso en el que hemos sido seleccionados con otros nueve equipos para la reforma de un área urbana de Budapest, en Madrid estamos ahora con dos edificios en Mendez Álvaro que van a ser uno de los complejos de oficinas más importantes de la capital. En esta misma ciudad hemos terminado recientemente el Centro Canalejas, un proyecto de regeneración urbanística de gran complejidad por su situación urbana, patrimonio, soluciones técnicas y diversidad de usos, que junto a la intervención en la Plaza de España y la Puerta del Sol va a permitir coser un eje monumental y ajardinado en un centro que se había quedado ya caduco. Como proyecto ilusionante, las dos vidas que he nombrado en un principio o continuar como arquitecto, que por fortuna es una profesión con una vida laboral muy larga.