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Hidratación y alimentación para el día a día en la oficina

Hidratación y alimentación para el día a día en la oficina

AGOSTO 2019 | 5 minutos

En épocas de altas temperaturas es fundamental alimentarse e hidratarse correctamente durante las horas de trabajo. La nutricionista Silvia Castelló aborda este tema y explica cómo evitar que el cansancio y una nutrición inadecuada perjudiquen la eficiencia en el día a día.

1. Hidratación, clave todo el año e imprescindible en verano

“Con el ritmo de vida que llevamos muchas veces se nos olvida beber agua. En ocasiones, incluso perdemos la sensación de sed, por no prestarle atención. Hay muchas formas de conseguir una correcta hidratación, pero, lógicamente la mejor opción es el agua. Ahora bien, si preferimos otras opciones refrescantes, también podemos incorporar agua con gas, agua infusionada (con frutas como limón y naranja o hierbas como menta o hierbabuena), infusiones fresquitas o café con hielo. Eso sin olvidar que algunos alimentos también son ricos en su aportación de agua, como es el caso de la fruta que, además de aportar nutrientes imprescindibles, incluye una gran cantidad de agua en su composición”, explica Silvia Castelló.

En la lista de bebidas desaconsejadas como fuente de hidratación se incluyen las azucaradas, como refrescos y zumos artificiales, así como bebidas de contenido alcohólico, entre ellas el vino y la cerveza.

2. La fruta, nuestra gran aliada

“Además de aportarnos hidratación, la fruta tiene multitud de propiedades por su alto contenido en vitaminas, minerales y fibra. Aporta sensación de saciedad y existe una variedad amplísima, especialmente en verano. Las recomendaciones oficiales establecen tomar al menos tres raciones al día y el almuerzo de media mañana es un momento ideal para ello”, indica la especialista.

Otras alternativas saludables las hallamos, según la nutricionista, en los frutos secos crudos o tostados sin sal, las frutas desecadas, los batidos de fruta caseros o la horchata. Para los amantes del salado, existen opciones como los crudités de verduras con hummus o guacamole, los tomates cherry o un sándwich con aguacate, tomate, huevo y salmón ahumado, por ejemplo.

3. Adiós a los ultraprocesados

“Debemos huir de productos como zumos, helados, tortitas de arroz o maíz, sándwiches con embutidos y snacks tanto dulces como salados que, lejos de ser saludables, pueden ser incluso perjudiciales para nuestra salud”, subraya la nutricionista. En ese sentido, deben consumirse con cautela productos que emplean reclamos como “light”, “sin azúcares”, “sin grasa de palma” y “0%”. En ese sentido, debe recurrirse con moderación a los cereales refinados y derivados del trigo como harinas, repostería, pastas y arroz. Y, siempre que se pueda, optar por harinas integrales.

4. Los ‘tupper’ más saludables

“Mis favoritas en estas fechas de tanto calor son las ensaladas. La imaginación en la cocina no tiene límites y podemos hacer ensaladas muy variadas y completas. Las de legumbres por ejemplo son platos sencillos de preparar, saciantes y refrescantes. Y no olvidemos al rey absoluto de los batidos del verano: el gazpacho andaluz. Sin duda, es una opción nutritiva, refrescante, hidratante y fácil de consumir en cualquier momento del día”, comenta Silvia Castelló.

Las verduras y hortalizas no pueden faltar nunca en la fiambrera. De hecho, deberían ocupar el 50% del espacio del tupper, ya sea en ensalada, como guarnición o puré de verduras.

“Un 25% debería estar compuesto por proteínas de calidad, tanto de origen animal como carne, pescado y huevos, como de origen vegetal como las legumbres o sus derivados. El otro 25% - que dependerá dependiendo de nuestro nivel de actividad física – lo pueden aportar los cereales integrales y tubérculos. Si a eso le añadimos alguna pieza de fruta y agua, tenemos un tupper nutritivo y completo”, apunta la nutricionista.

Y, preferiblemente, en fiambrera de cristal. “Siempre recomiendo tuppers de cristal porque son los que nos garantizan que no haya migración de ningún tipo de sabores u olores. Los alimentos se conservan mejor, especialmente si hay que calentarlos”, explica Silvia Castelló.

5. A más salud, más energía

“La productividad tiene una relación muy importante con nuestra alimentación y nuestro estilo de vida. Es decir, si optamos por una alimentación saludable, tenemos una correcta hidratación, hacemos ejercicio de forma habitual, respetamos las horas de descanso y sueño y los ritmos circadianos y, por otro lado, evitamos el sedentarismo, el tabaco y el alcohol y los alimentos ultraprocesados  - con grandes cantidades de azúcares y grasas de mala calidad -, los índices de productividad aumentan. Nos vamos a sentir mejor y con más energía y vamos a estar más sanos y activos”, sostiene la especialista.

6. El café, mejor amargo

Y, si se habla de energía para afrontar el día, no podía quedar fuera el café. “Está demostrado que el café puede contribuir a una mayor capacidad de rendimiento y concentración tanto en el trabajo como durante el ejercicio físico gracias a su contenido en cafeína. Así que puede ser un gran aliado en este sentido. Lo recomendable es tomar el café sin azúcar o edulcorantes añadidos. El café no es dulce, sino amargo y deberíamos acostumbrarnos a tomarlo así. Pero si llevamos muchos años tomándolo con azúcar o edulcorantes, éstos se pueden ir reduciendo progresivamente hasta que nuestro paladar se adapte al sabor real del café. También se puede tomar el café con leche o con alguna bebida vegetal e incluso añadirle canela, que le dará un toque muy especial”, subraya Silvia Castelló.