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ACTIU Berbegal y Formas, S.A.
Tendencias en los espacios de trabajo

Tendencias en los espacios de trabajo

ENERO 2019 | 6 minutos

Definir las últimas tendencias en el diseño y planificación de los espacios de trabajo, así como las necesidades de los clientes, ya no son aspectos que sólo preocupan a consultoras y estudios de arquitectura e interiorismo. Empresas constructoras, proveedores industriales, e incluso firmas de sectores a priori tradicionales, son ya parte de un fenómeno que no para de evolucionar y que, como señala el Director de Vía Construcción, José G. Osorio, “en menos de una década ha hecho que muchas de ellas hayan hecho del bienestar de sus trabajadores parte fundamental de su filosofía de trabajo”.

Aunque, como afirma Eduardo Santos, CEO de SDV & Partners, “la tendencia de los nuevos espacios de trabajo avanza hacia un modelo fast track, con entornos cada vez más dinámicos que fomentan la interactividad entre los trabajadores”, la oficina sigue muchas veces ligada a una imagen preconcebida en el subconsciente colectivo. “Se trata de cambiar las reglas de juego y acometer el proyecto desde otra escala, a partir de los elementos que componen el espacio”, señalan los socios y fundadores de Álvarez Sotelo Arquitectos, Jorge Álvarez y Jorge Sotelo, para quienes resulta fundamental saber detectar las necesidades de cada cliente y entender el diseño del espacio como una herramienta para conseguir sus objetivos. Y es que, al igual que ocurre en la arquitectura residencial, donde cada estancia da respuesta a una necesidad distinta, en los espacios de trabajo debe suceder lo mismo.

Si hasta la aparición del open space, era la propia arquitectura la que definía espacios y usos en las oficinas, ahora hay muchos más aspectos involucrados. Desde los más tangibles, como el mobiliario o la vegetación, a otros a priori 'invisibles' pero no por ello menos importantes, como la iluminación o la tecnología. “En un espacio de trabajo cada vez más diáfano, el mueble es una herramienta que permite que la gente colabore mejor, se socialice o, por el contrario, privatice, e incluso aprenda”, señala Soledat Berbegal. Para la Consejera y directora de reputación Actiu, los muebles se convierten en herramientas que deben adaptarse a las personas y no al contrario. “El mueble separa ambientes, absorbe acústicamente conversaciones y aporta puntos de encuentro y socialización”, añade.

El mueble ha dejado de ser objeto para convertirse en herramienta, como demuestra Actiu Next. Integrada en el mobiliario y basada en sensores inteligentes IoT -conectados a Internet, esta tecnología aporta datos reales para optimizar el bienestar del usuario y lograr una relación más eficiente entre muebles y personas. El sistema de mesas colectivas, móviles, abatibles, apilables y elevables, Talent; y la versátil y ligera silla para colectividades, Whass, son dos de las más recientes apuestas de Actiu para los nuevos espacios de trabajo. Ambas pueden verse en el showroom que la firma tiene en Madrid en un espacio cedido por Grupo LAR.

Desde Ubbica hacen hincapié en la calidad de los ambientes en los espacios de trabajo, y cómo la apuesta por el open space debe venir acompañada de políticas de uso que gestionen problemas como el del ruido o la ventilación. Para ello, y como señala su director general, Jose Luís Bescansa, y la arquitecta, Marina Porro, “es imprescindible evitar los espacios de open space interminables, rompiéndolos con salas informales, pequeños espacios de reunión o despachos que reduzcan su escala para hacerlos más acogedores”.

Incorporar la naturaleza en los edificios, a través de patios o incluso azoteas que se convierten en la quinta fachada, resulta fundamental si se quiere generar bienestar y fomentar la sostenibilidad. Con un cada vez mayor protagonismo en la arquitectura corporativa, el buen paisajismo hace que los espacios exteriores adquieran muchas veces más importancia que el propio edificio. Para Carlos García Puente, socio y director de Proyectos de Liquid Ambar, no sólo las plantas, sino también la luz y cómo ésta entre en el interior influyen en el confort y la motivación de los trabajadores. “No se trata de colocar una plaza o un jardín, sino de implementar técnicas e involucrar a la gente”, apunta el arquitecto, para quien resulta imprescindible huir de la 'falsa biofilia' del jardín vertical y la vegetación artificial.

Pasamos cerca del 40% de nuestro tiempo en el trabajo, por lo que resulta imprescindible buscar entornos que produzcan bienestar”, señala Pablo Méndez, de Tarkett, que destaca el alto compromiso de los trabajadores con el medioambiente –un 70% valoran que la empresa a la que pertenezcan sea sostenible–. Y es que, como afirma Albert López, de Somfy, “cada vez es mayor el interés por lograr entornos de trabajo saludables, con luz natural óptima, temperatura ideal, ventilación saludable y confort acústico”. “La perspectiva ha cambiado, y si antes de la crisis las empresas se interesaban por certificaciones como el LEED o el WELL por un tema especulativo, ahora ya existe una preocupación real sobre la sostenibilidad y el medioambiente”, apunta el arquitecto Claus Spix, de Chapman Taylor.

Si tenemos en cuenta que el coste de las personas es el mayor de cualquier empresa, invertir en sus trabajadores supone un crédito para todas ellas. La forma de trabajar ha cambiado, y si antes las personas eran consideradas herramientas, ahora la experiencia del empleado es fundamental”, explica Bárbara Recio, responsable de Workplace Strategy de Savills Aguirre Newman, que señala tres entornos –físico, tecnológico y cultural– como responsables de esa “experiencia del trabajador”. Una idea que comparte con la directora de Unispace Iberia, Cristina Martín Díez, y su asociada, Rosa Alba Salag, para quienes las oficinas son lugares llenos de emociones y acciones, que mucho más allá de los espacios deben materializar los valores de la propia empresa que albergan en su interior.

Para innovar, también hay que hacerlo en la comunicación, ya que lo que no se comunica no existe, señala Soledat Berbegal, que añade que el cambio espacial debe venir siempre acompañado de una transformación mucho más profunda. Un cambio de cultura empresarial que desde Mallol Arquitectos experimentaron de primera mano con el traslado a sus nuevas oficinas, premiadas como las mejores de América por los Archmarathon Awards. “Mucho más que un contenedor, el edificio es ya una de nuestras principales herramientas de marketing”, apunta el arquitecto y delegado regional del estudio panameño, José J. Gil, que destaca el carácter social de un edificio que ya ciudad, entorno y barrio. Las oficinas, como lugar pasivo y privado están ya desapareciendo, en pro a espacios dinámicos y de intercambio. Porque, como señala Covadonga G. Quintana, socia de Plug & Go, “la oficina ya no es sólo un lugar donde trabajar, sino parte de toda una estrategia empresarial”.