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Los coworkings en la era de la flexibilidad

Los coworkings en la era de la flexibilidad

SEPTIEMBRE 2020 | 4 minutos

La Covid-19 ha marcado un antes y después en las relaciones sociales y laborales de todo el mundo, transformando modelos de trabajo hasta ahora nunca cuestionados. Tras un periodo de teletrabajo 'impuesto', el coworking emerge ahora como una oportunidad para las empresas y una alternativa a los espacios de trabajo tradicionales.

La perspectiva laboral ha cambiado. Si hace meses algunos trabajadores demandaban la oportunidad de trabajar desde casa, la pandemia les ha hecho conscientes del papel que las relaciones físicas y sociales juegan en la jornada laboral. Por otro lado, muchas de las organizaciones que hasta hace poco se mostraban contrarias al trabajo en remoto, se han dado cuenta de que es posible reducir espacio y costes de oficina sin que ello suponga un detrimento de la productividad.

La demanda de espacios de trabajo descentralizados, digitales y flexibles, ha hecho que los coworking emerjan como una solución para muchas empresas que desde hace tiempo ven en los terceros espacios oportunidades de innovación y colaboración. Con una estructura polivalente y versátil, y una infraestructura robusta que hace posible el desarrollo de cualquier actividad, estos centros ofrecen la alternativa perfecta a oficinas que no pueden asegurar la distancia de seguridad entre sus trabajadores.

Alquilar grandes espacios durante largos periodos de tiempo, pagar altos costes por los suministros y mantener una alta concentración de empleados ya no es la única ni mejor alternativa para las empresas. La posibilidad de trabajar en un espacio con todos los servicios incluidos y sin la necesidad de someterse a largos compromisos de permanencia, hace que muchas de ellas estén optando ya por este modelo laboral, que además favorece el networking con el resto de organizaciones.

“Aunque la mayoría de nuestros clientes ya eran empresas antes de la llegada de la Covid-19, en Utopicus hemos notado un aumento de demanda por una mayor flexibilidad”, señala su CEO, Rafa de Ramón. El directivo hace hincapié en la necesidad de rediseñar estos espacios, teniendo en cuenta la rotación continua de los trabajadores y la incorporación de un modelo híbrido y deslocalizado, que combina trabajo presencial y a distancia.

Para ofrecer una alternativa de calidad al home office y las oficinas tradicionales, muchos coworkings están ya revisando a fondo un modelo de negocio que a priori no parecía el más compatible con el distanciamiento social. Una reestructuración que no sólo requiere de un cambio en su distribución y diseño, sino también de una oferta adaptada al nuevo perfil de usuario, con contratos más flexibles, precios más bajos, y espacios más privados, compartimentados y seguros. Además de una aceleración de la transformación digital, con aplicaciones de reserva de puestos de trabajo, tecnologías touchless, comandos de voz, talleres en línea y espacios de colaboración virtuales entre empresas y trabajadores.

“La demanda de una mayor flexibilidad ha acelerado una digitalización que nos hace mucho más eficientes”, apunta Rafa de Ramón. El CEO explica cómo desde Utopicus están trabajando ya en una nueva interpretación del concepto de 'metro cuadrado útil', “no sólo desde el punto de vista inmobiliario, sino también desde un análisis sobre la utilidad real de la superficie que el trabajador utiliza y de cómo ésta repercute en la mejora de la empresa. Tanto a nivel de atracción de talento, como de incremento de la eficiencia en el trabajo o de aumento del bienestar de los empleados”.

Con este escenario cambiante e incierto como telón de fondo, el mobiliario se erige como una potente herramienta de diseño, que facilita la colaboración, socialización, aprendizaje y privacidad, capaz de construir distintos ambientes según las necesidades operativas y de seguridad de cada momento. Sillas apilables y ligeras, como Whass o Wing; mesas móviles, abatibles y elevables, como Talent; versátiles sillas operativas que cuidan del bienestar y la ergonomía como Stay o TNK Flex; divisorias modulares que, como Link, permiten una gran posibilidad de configuraciones; armarios de oficina o mamparas de protección, son algunas de las propuestas de Actiu para que estos espacios varíen su distribución con el mínimo esfuerzo. Una fuerte apuesta por la funcionalidad, la flexibilidad y el bienestar de las personas, que ha llevado a la firma a equipar algunos de los centros coworking que Utopicus tiene en Madrid y Barcelona, entre otros.

Rediseñados bajo los más estrictos protocolos de limpieza y desinfección, los coworkings deberán garantizar la salud y seguridad sanitaria de sus usuarios, incrementando la frecuencia de limpieza y ventilación, incorporando utensilios biodegradables de usar y tirar, evitando el uso de papel y material promocional entre otras muchas medidas, y con medidas de seguridad, salud y control de aforo de los espacios, tanto colectivos como individuales.

Pero los beneficios que aportan estos espacios no son sólo económicos y empresariales. A nivel territorial, los coworkings pueden convertirse en actores principales de la transformación social y ecológica de la ciudad, al acercar el puesto de trabajo a la residencia de los trabajadores, limitando así los desplazamientos y reduciendo las emisiones de CO2. Las tendencias indican que muchos de los nuevos coworkings cambiarán el centro neurálgico de la ciudad por zonas de la periferia para reducir así costes y potenciar la movilidad óptima de las urbes.