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ACTIU Berbegal y Formas, S.A.
Proyectos / Educación / Espacio piloto WELL UPV

Valencia - España

Espacio piloto WELL UPV: transformar un aula para transformar la forma de aprender

Educación

En la Universitat Politècnica de València, un aula infrautilizada y con una configuración tradicional se ha convertido en un entorno activo, saludable y flexible que redefine la experiencia educativa. El Espacio piloto WELL UPV demuestra cómo el diseño, la neuroarquitectura y el mobiliario pueden transformar no solo el espacio, sino también la manera en que se aprende, se enseña y se habita la universidad.

El Espacio piloto WELL UPV es un aula pionera ubicada en su Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural (ETSIAMN) diseñada siguiendo los criterios del estándar internacional WELL Building. El espacio ha sido concebido por el estudio CU4 Arquitectura, con la colaboración del Laboratorio de Neuroarquitectura de la UPV y Actiu, y promueve la salud física y emocional de alumnos y docentes aplicando principios de la acreditación WELL, que certifica el nivel de bienestar en los espacios construidos.

En este aula se ha aplicado la neuroarquitectura a un caso concreto. Se ha aplicado a través de la evidencia científica, implementando todo lo que hay publicado sobre neuroarquitectura hasta el momento. Cuestiones como la iluminación, la influencia de los colores o la disposición del mobiliario en la geometría del espacio. De la misma manera, también hemos aplicado la evidencia experimental, trabajando con alumnos y profesores como si estuviésemos en un laboratorio. A partir de balizas de neurociencia, recogiendo registros neurofisiológicos y analizando los procesos cognitivos dentro de este espacio”, ha explicado Carmen Llinares, directora del Laboratorio de Neuroarquitectura de la UPV.

Este Espacio piloto WELL UPV se ha diseñado a partir de criterios científicos que relacionan el entorno físico con el funcionamiento de los distintos sistemas del cuerpo humano (como el sistema nervioso, endocrino y cardiovascular) con el objetivo de optimizar el rendimiento y el confort del alumnado.

Objetivo

El punto de partida era un aula convencional, con una estructura rígida y un uso limitado, que había quedado relegada dentro de la dinámica universitaria. Un espacio con potencial, pero sin activar, que no respondía a las nuevas formas de aprendizaje ni a las necesidades reales de estudiantes y docentes.

El Espacio piloto WELL UPV redefine el aula como un entorno que cuida activamente de las personas. El proyecto sitúa el bienestar físico y emocional de alumnado y profesorado en el centro del proceso educativo, entendiendo el diseño como una herramienta capaz de transformar la experiencia de aprendizaje.

El reto consistía en revertir esta situación y convertirla en un entorno capaz de mejorar la concentración, la creatividad y la interacción. Para ello, el proyecto se apoya en criterios científicos vinculados a la neuroarquitectura y en algunos de los principios del estándar WELL, entendiendo el espacio como un agente activo en los procesos cognitivos y educativos.

Pero, más allá de la intervención física, el aula debía convertirse también en una herramienta pedagógica en sí misma: un lugar donde experimentar, medir y comprender cómo el entorno influye en las personas.

El Espacio WELL UPV está diseñado para optimizar el rendimiento y el confort tanto del alumnado como del profesorado

Solución

A través del análisis de variables como la atención, la memoria o la creatividad, el proyecto desarrolla soluciones arquitectónicas orientadas a optimizar el rendimiento, el confort y la salud de quienes lo habitan. “En este aula hemos modificado completamente el proceso proyectual a partir de la evidencia científica y mediante mediciones previas y posteriores de las personas y del espacio, demostrando así las mejoras en el bienestar de las personas en este tipo de aulas piloto.”, ha explicado Anna Ferrer, arquitecta de Cu4Arqutiectura. 

La intervención incide en factores clave como la iluminación, la calidad del aire y el confort acústico. A nivel acústico, el uso de materiales fonoabsorbentes reduce la reverberación y mejora la inteligibilidad del habla, creando un entorno más amable y eficiente. La selección de materiales con bajos niveles de compuestos orgánicos volátiles contribuye, además, a garantizar una atmósfera interior saludable.

El aula incorpora un sistema de iluminación biodinámica de a firma Simón que se adapta a los ritmos circadianos de los estudiantes. A lo largo del día, la luz modifica su intensidad y espectro para favorecer la atención, la memoria, la creatividad y el rendimiento cognitivo, acompañando de forma natural los ciclos biológicos de las personas”, explicaba Nuria Castilla, especialista en iluminación en el Laboratorio de Neuroarquitectura de la UPV. 

El mobiliario, desarrollado por Actiu, introduce el movimiento como parte de la experiencia. Las soluciones activas permiten alternar entre diferentes posturas, fomentando la movilidad y reduciendo el sedentarismo. Al mismo tiempo, la flexibilidad del espacio facilita configuraciones diversas que van desde clases tradicionales hasta dinámicas colaborativas, sesiones de trabajo en grupo o encuentros abiertos.

En un contexto en el que necesitamos trabajar de forma colaborativa, innovadora y creativa, muchas veces los espacios no están preparados para facilitar estas dinámicas. En este proyecto, el mobiliario flexible permite que el aula se adapte a las necesidades de cada momento y de cada usuario, generando entornos más abiertos, activos y centrados en las personas”, explicaba Soledat Berbegal, consejera y directora de Reputación de Marca de Actiu.

El proyecto incorpora también criterios de biofilia mediante la integración de elementos naturales que refuerzan el bienestar psicológico y la conexión con el entorno de la firma Greenarea. En este contexto, el diseño no solo organiza el espacio, sino que construye una atmósfera que favorece relaciones más horizontales y nuevas formas de interacción entre las personas.

Como parte del proceso, el aula ha sido concebida desde una lógica participativa y medible. Desde la evaluación inicial hasta la monitorización posterior, el proyecto busca cuantificar el impacto real del entorno en el bienestar y el aprendizaje, consolidándose como un laboratorio vivo. El resultado es un entorno dinámico, eficiente y centrado en las personas, donde el diseño no es un fondo neutro, sino un elemento que impulsa nuevas formas de aprendizaje.

Aprender el espacio desde dentro

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto ha sido su vinculación directa con la docencia. El aula ha sido utilizada como caso de estudio dentro del curso “Neuroarquitectura: Introducción a la emoción, la cognición y la salud en los espacios arquitectónicos”, permitiendo a los estudiantes experimentar en primera persona los efectos del diseño sobre su propio bienestar.

A través de esta experiencia, los alumnos han podido comprobar cómo variables como la luz, la acústica, la ergonomía o la disposición del mobiliario influyen en su atención, su comodidad y su rendimiento. El espacio deja de ser un contenedor para convertirse en un sistema que se percibe, se analiza y se comprende.

Esta dimensión experiencial ha sido clave para reforzar el aprendizaje, demostrando que la educación del futuro no solo se apoya en contenidos, sino también en los entornos que los hacen posibles.

Una pieza de arte recuperada

La transformación del aula ha permitido también recuperar y poner en valor un elemento que había pasado desapercibido durante años: un mural cerámico histórico de gran formato.

La nueva disposición del espacio, más abierta y flexible, ha devuelto protagonismo a esta obra, integrándola en la experiencia cotidiana del aula. Lo que antes era un elemento ignorado se convierte ahora en un punto de referencia visual y emocional.

Realizado en técnica de socarrat con partes esmaltadas, el mural representa una alegoría de los cultivos a lo largo de las estaciones del año. Firmado por Cillero y posiblemente en colaboración con Javier Clavo, ha sido restaurado y trasladado mediante un proceso coordinado por diferentes áreas de la UPV.

Su presencia no solo enriquece el espacio desde el punto de vista estético, sino que refuerza el vínculo entre patrimonio, identidad y bienestar, incorporando una dimensión cultural que amplía la experiencia del usuario.

¿Tienes un proyecto?
Arquitectos/Interioristas
CU4 arquitectura
Localización
ETSIAMN, Universitat Politècnica de València, Valencia, España
Cliente
Universitat Politècnica de València
Año
2025
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